¿Es de tontos dejar un puesto de funcionario para dedicarse a la comedia? Pues eso es lo que en su día hizo el lumbreras de David Navarro. Ante semejante despliegue de talento, su padre dijo “el niño no tiene ni puta gracia”. Desde ese día comprendió que su destino estaba claro, sería un cómico.
Nació en Córdoba, donde era muy feliz hasta que un día decidió coger un coche y marcharse conduciendo hasta Valladolid, ciudad en la que ahora reside, un gesto valiente teniendo en cuenta que cuando lo hizo tenía 6 años.